Teniendo en mente que ninguna instrucción escrita, ni ningún manual, puede sustituir a la práctica real y a los ensayos de prueba y error cuando nos iniciamos en el manejo de los materiales a la hora de realizar un estratificado o recubrimiento, vamos a intentar resumir algunos puntos imprescindibles a tener en cuenta.

Primero: La preparación de la superficie. La superficie donde vayamos a realizar el estratificado ha de estar limpia, seca y porosa. Si es necesario lijaremos dicha superficie para sacarle el poro, porque si no las capas de resina y fibra no se van a adherir bien a dicha superficie.

Segundo: Las condiciones ambientales. Las condiciones atmosféricas y de temperatura deberán ser las idóneas, esto es, con baja humedad relativa y una temperatura que deberá oscilar de manera ideal entre los 20 y los 23 º C. Si lo vamos a realizar en el exterior, deberá ser un día despejado y en el que no exista riesgo de precipitaciones. Lo mejor es realizarlo en las primeras horas del día, desde que haya bastante luz para trabajar hasta que la temperatura suba hasta lo recomendado, y no más allá. Con eso evitaremos también un excesivo recalentamiento y aceleración del curado, que puede estropear la aplicación.

Escucha el episodio de nuestro Podcast en el que hablamos de las condiciones ambientales 

Tercero: la protección personal: guantes, protección ocular y máscara con filtros para vapores orgánicos. Consultar las fichas de seguridad de los productos.

Cuarto: la preparación y organización del material, que hay que almacenar también de la manera adecuada, sin que exista exposición directa a la luz solar, y en lugar fresco y seco. Consultar también a este respecto las fichas de seguridad de los productos. Debemos planificar bien la aplicación atendiendo a las personas que pueden estar realizando el trabajo al mismo tiempo, la superficie a cubrir, y a los tiempos de mezcla y aplicación de la resina y el catalizador. Reservaremos la cantidad de resina y catalizador que vayamos a utilizar en los siguientes momentos de aplicación, y cortaremos las tiras de Mat necesarias para tenerlas ya disponibles.

Una vez tenidos en cuenta los puntos anteriores, la manera a proceder será la siguiente:

Catalizar la resina de poliéster, añadiendo el 1,5-2% (MUY IMPORTANTE RESPETAR ESTA PROPORCIÓN) del catalizador en proporción al peso de resina de poliéster que vayamos a mezclar. La cantidad a mezclar no será mas de la que vayamos a poder aplicar en los siguientes diez o como mucho quince minutos. Eso dependerá de nuestra destreza y de si somos uno o varios trabajando al mismo tiempo. Tengamos en cuenta que la resina tiene un tiempo de gel (tiempo durante el que podemos aplicarla antes de que sea imposible por estar demasiado sólida) de unos diez minutos, y eso a una temperatura ambiente como la recomendada. A mayor temperatura, menos tiempo tendremos de trabajo y por tanto menor cantidad a la vez deberemos catalizar.

Escucha el episodio de nuestro podcast en el que hablamos de los catalizadores 

También debemos tener en cuenta la absorción adecuada de la resina de poliéster por parte de la fibra de vidrio, que además nos asegurará de que la proporción entre la resina y la fibra de vidrio es la adecuada, no quedando el estratificado demasiado quebradizo o demasiado rígido, por no respetar dichas proporciones.

Así, aunque puede variar ligeramente por múltiples motivos, podemos calcular que, en el caso del Mat 300 deberíamos gastar unos 750 gramos por metro cuadrado de fibra de vidrio, y casi 1,2 kilos de resina si lo que utilizamos es Mat 450.

Aplicaremos por tanto una capa de resina catalizada con ayuda de la brocha y con el rodillo en la zona que previamente habremos lijado o preparado como describíamos al principio.

Seguidamente, aplicaremos los cortes ya preparados de la fibra de vidrio y la iremos aplicando sobre esa resina catalizada “húmeda”, cortando más trozos si es necesario para encajar en las formas, y teniendo cuidado en el refuerzo de las esquinas.

Luego aplicamos una nueva capa de resina sobre esa fibra que ya se habrá impregnado en parte de la primera capa de resina que habíamos colocado. Por decirlo de alguna manera, es un sandwich en la que la resina son las rebanadas de pan, y el Mat o fibra de vidrio el jamón o queso que hay entre ambas. Se empieza siempre por tanto con resina y se termina con resina. Esta capa de resina catalizada encima del Mat la aplicaremos con la brocha, golpeando de manera sistemática también toda la superficie de la fibra de vidrio con la brocha impregnada de resina catalizada, de forma que “empujamos” la resina dentro la de la fibra, haciendo de esta manera que penetre en ella y se consolide mejor. Es muy importante, como decíamos antes, que el reparto sea uniforme, sin zonas con más resina que otras, o viceversa.

Finalizaremos compactando con ayuda de un rodillo metálico, que arrastraremos por toda la superficie, eliminando así también las burbujas que hayan podido ir quedando.

Normalmente solo colocamos velo de superficie si vamos a “rematar” con una capa de Top Coat de superficie pues su misión no es de refuerzo, sino que es de evitar la fibra se marque y se vea desde el exterior.

Si ponemos más de una capa, hay que hacerlo lo antes posible, y en todo caso antes de que la anterior cure del todo, pues nos podría obligar a volver a lijar para que se adhiera. En ese caso hay que multiplicar por dos los cálculos de resina realizados, y así sucesivamente. Si se pusieran más de dos capas en la misma zona hay que esperar a que la superficie de esa segunda capa esté pegajosa antes de aplicar la tercera, para evitar excesiva concentración exotérmica.

Aunque cada capa puede parecer curada al tacto en unas pocas horas (una vez más va a depender de la temperatura ambiente), lo bien cierto es que, por dentro, el material sigue su proceso de curado. No está listo todavía para ser utilizado y en esa fase, que se denomina de consolidación, todavía está expulsando vapores tóxicos como consecuencia del curado de la resina. Por tanto es importantísimo que como mínimo dejemos pasar 8-10 días hasta comenzar a darle uso a la pieza o al estratificado, como por ejemplo a llenar la balsa o piscina.

Escucha el episodio de nuestro podcast en el que hablamos de las etapas del curados de las resinas.